Contraste - Martin Astorga Camus

 

 

Tuya soy...

desde cuando giraba y flotaba alrededor de tu nombre

y mi corazón se aceleraba con tu presencia...

desde que acaricie tus sueños plasmados en letras,

desde antes de que tus ojos me descubrieran,

desde el primer grito de deseo, que expuse ante todos

solo para que tú lo leyeras...

porque ya amaba tu esencia...

 

 

Tuya soy...

mi amor te desea...

desde el día que naciste en mí,

y te quedaste con el tacto de mis letras,

desde que tallaste con tus manos...

la quilla de aquel barco,

desde la flor tendida, en la palma de tu mano...

¿me deseas?

 

Tuya soy...

y porque eternamente tuya soy,

no te doy...

ni una noche, ni una hora, ni un minuto,

te doy todas las noches y los días...

los que quedan del resto de mi vida.

Te doy, las láminas del papiro de mi alma viva,

para que escribas los versos de tus tristezas y de tus alegrías.

Te doy la piel de mi cuerpo en deseo...

para que tus manos... hagan poesías.

 

Tuya soy...

si...tuya

y no te das cuenta.