Quiero arder..., sin consumirme
en todo tu fuego...
Y a tu embrujo estar encadenada,
que mantengas a mi ser, sin consuelo,
con la tortura dulce de tus besos.
Que tu lengua, como húmeda brasa,
me lleve a la locura del deseo...
que todos mis sentidos, se sujeten
al ritmo de tus caprichos...
Si quieres, ¡ cómeme la boca a besos !
mordisquea mi piel hasta los huesos,
penetra mis espacios,
penetra mis poros,
penetra la hendidura de mi carne
con la elevada carne de tu deseo...
Márcame a fuego.
Deja las huellas de tus manos, en mi cuerpo,
sobre mi sexo, deja tu sello
y sobre mi corazón...
tu amor perpetuo.

Quiero que ardas..., sin consumirte
en todo mi fuego...
pues te daré el doble...de todos tus besos,
y mi cuerpo estará a merced
de toda tu piel, encendiéndola en el deseo.
Mi boca será tu dulce tortura
sobre la mitad de tu cuerpo ardiente,
y mi lengua, la brasa húmeda...
que recorrerá las moradas de tu simiente.
Mis manos seran complacientes.
Seré agua para tu sed,
seré tu gozo, tu placer, tu nutriente...
Dejaré mis huellas tatuadas en tu cuerpo,
sobre tu sexo, dejaré mi sello,
y sobre tu corazón, mi amor perpetuo.

Quiero que tu pasión y mi pasión
ardan...en un mismo fuego...
y que nuestro amor sea eterno
más allá, de la pasión de los cuerpos.